desde su 5ª
edición, evento
que pronto
alcanzará los 30
años de
realización (en
2015 realizó su
27ª edición). En
la presente
entrevista nos
habla sobre esa
experiencia.
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Habiendo
acompañado en
las luchas y
alegrías de una
Feria del Libro
que ha llegado a
casi 30
ediciones en la
ciudad, ¿qué le
dice su propio
sentimiento?
Una gran
oportunidad de
convivir con los
pensamientos
diversos de cada
ser.
¿Cuál es el
recuerdo más
resaltante de
todos esos años?
Fue en una
determinada
edición de la
Feria, no
recuerdo bien la
fecha, con todo
listo, cayó tal
lluvia en la
ciudad que
inundó el local
del Arena
Memorial… En ese
momento vi la
superación de
todos para
reorganizar el
montaje y
realizar la
inauguración.
¿Qué lo que más
le llama la
atención en una
feria de libros?
Es la ayuda que
recibimos de los
amigos
espirituales.
¡Como somos
ayudados por el
plano espiritual
para este
evento, desde
los momentos de
las vibraciones
espirituales de
todos para
concretar esta
empresa!
¿Cuáles son las
reacciones y
conductas más
comunes de los
visitantes en un
evento de esta
magnitud?
En las primeras
en que pude
comenzar a
participar (5ta
FLE), vi una
mezcla de
curiosidad de
los visitantes y
un afán de
buscar los
libros que
muchos
divulgadores
citan y
recomiendan.
En relación a
los que asisten
por primera vez,
¿cómo percibe
usted el interés
de esas
personas?
En los que
participan por
primera vez
notamos una
cierta
curiosidad de
saber lo que
ocurre allí.
¿Qué experiencia
de vida le
trajeron esos
años de
dedicación a la
FLE-VR?
Primero,
entender el
conocimiento del
otro sin
atropellar su
etapa de
entendimiento de
la Doctrina;
luego, buscar
más trabajo y
más estudio en
grupos.
¿Qué le diría
hoy a quien
trabaja
atendiendo en
una feria de
libros?
Que participar
en la Feria del
Libro es una
gran oportunidad
para el
Espíritu.
Aprendemos mucho
al revisar los
libros que se
exponen. Dejar
al visitante
explicar lo que
busca, y dejarlo
muy a su gusto,
eso es algo que
es importante
observar.
¿Y si tuviese
algo que decirse
a sí mismo, con
la experiencia
de hoy, si se
encontrase
consigo mismo
allá en la
primera feria en
la que
participó?
Agradecer a Dios
y a Jesús por
proporcionarnos
la convivencia
con los primeros
amigos de ideal,
en que son
muchas las
oportunidades de
conversar sobre
la Doctrina… Y
de allí viene el
recuerdo de los
grandes
colaboradores y
divulgadores:
Isidoro (C.E.C.V.),
Edmundo, Nicolau,
Carlindo Dias (C.E.A.L.)
y Luis Carlos
Silva (GEUFA),
un hermano
camarada.
¿Algo más que le
gustaría añadir?
Diría que la
Casa de la que
formo parte
(Centro Espírita
Amor al Prójimo)
tiene un grupo
llamado Grupo
Esperanza, fruto
de los estudios
de la Educación
de Espíritus (Eurípides
Barsanulfo),
cuyos
participantes se
presentaron en
la inauguración
de la 24ª FLE
con mucho
cariño, amor y
dedicación, y
fue un momento
muy especial
para este
movimiento de
divulgación de
la Feria del
Libro.
Sus palabras
finales.
Dejo aquí mi
agradecimiento
al querido
hermano por la
oportunidad y
que Dios nuestro
Padre y el
Maestro Jesús le
ilumine cada vez
más. Estamos
esperándolo para
una edición más
de la Feria.
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