¿Qué seria Pureza
Doctrinaria
según el
Espiritismo?
(Parte
1)
La pureza
doctrinaria,
interpretada, como
dijo Jesús, en
Espíritu
y Verdad,
nada más es que
vivir el Espiritismo
en toda
y cualquier
circunstancia
1. INTRODUCCIÓN: LA
NECESIDA DE CLARIDAD
DEL LENGUAJE
Uno de los mayores
científicos que la
humanidad conoció,
Werner Heisenberg
(1901-1976),
descubridor del
principio de
incertidumbre y uno
de los creadores de
una formula matriz
de la Mecánica
Quántica, es dueño
de la siguiente
afirmación1, 2:
“(acerca de las
filosofías de
Demócrito y Platón)
(...) Por el
contrario, la
ventaja principal
que nosotros podemos
deducir a partir del
progreso de la
ciencia moderna es
aprender el quán
cautelosos nosotros
tenemos que ser con
el lenguaje y con el
significado de las
palabras.”
Y, hablando acerca de las
|
 |
discusiones
entre
Sócrates y
sus
opositores,
Heisenberg
dice que2,
3: “...
Sócrates
tenía
conciencia
de cuántos
Sócrates y sus
opositores,
Heisenberg dice que2,
3: “...
Sócrates tenía
conciencia de
cuántos equívocos
podían ser
engendrados por la
falta de cuidado en
el uso del lenguaje;
el quán
importante es usar
términos precisos y
esclarecedores
conceptos antes de
emplearlos.” |
La cuestión sobre la
claridad del
lenguaje también fue
analizada por
Kardec. El ítem I de
la Introducción del
El Libro de
los Espíritus4,
acerca de los
vocablos espírita y
Espiritismo,
presenta: “Para
designar cosas
nuevas
son precisos
términos nuevos. Así
lo exige la claridad
del lenguaje, para
evitar la confusión
inherente a la
variedad de sentidos
de las mismas
palabras.”
(Negritas nuestras).
Los Espíritus
superiores también
se preocuparon con
eso y, en respuesta
a la cuestión número
28 del El
Libro de los
Espíritus4,
dijeron que “Las
palabras poco nos
importan. Os compete
a vosotros formular
vuestro lenguaje de
manera a entenderos.
Vuestras
controversias
provocan, casi
siempre, que no os
entendáis acerca de
los términos que
empleáis,
por ser incompleto
vuestro lenguaje
para expresar lo que
no os hiere los
sentidos.” (Negritas
nuestras). La parte
destacada es válida
no sólo para las
cuestiones espíritas
sino para todo tipo
de contenido
doctrinario,
filosófico,
científico y
religioso.
En ese sentido, en
búsqueda de la
claridad del
lenguaje, vamos a
iniciar el presente
análisis por el
significado de las
palabras que
componen la
expresión “Pureza
Doctrinaria” (PD
para simplificar, de
aquí en delante).
El término pureza
expresa,
simplemente, la idea
de “algo” que no
presenta mezcla con
otras “cosas”. Esa
definición, sin
embargo, carece de
sentido si no
definiéramos,
también, el
significado de ese
“algo” y de las
“cosas” que son
diferentes del
“algo”. Por ejemplo,
el agua destilada
puede ser
considerada pura en
el sentido de que
ella consiste sólo
de un tipo de
sustancia, sin la
mezcla o presencia
de otras
substancias. Pero,
el agua potable
también puede ser
llamada pura desde
que definamos el
grado de pureza del
agua en términos de
la calidad para el
consumo. El agua
potable no es pura
si consideremos el
grado de pureza en
términos de las
substancias
contenidas en ella,
así como el agua
destilada no sería
pura en el
sentido de la
calidad para el
consumo. Por lo
tanto, el sentido de
la palabra pureza no
puede ser tenido en
cuenta de forma
disociada del
concepto propio de
la “cosa” que se
analiza.
El concepto de
pureza también
necesita estar
presente en un
contexto de
aplicación. Por
ejemplo, al
cuestionarnos si el
agua que yo estoy
tomando es pura o
no, estamos
introduciendo una
aplicación práctica
y, por lo tanto,
atribuyendo un valor
u objetivo para el
concepto de pureza.
Eso significa que el
análisis en cuanto a
la “pureza” de
alguna “cosa” no
tiene
valor por la “cosa”
en sí (que es pura
por naturaleza),
pero sí cuando
nosotros la
empleamos en
nuestras vidas.
Necesitamos tener
conciencia si
aquello que estamos
utilizando es de
hecho lo que se
piensa que es.
El término
doctrinaria es
un adjetivo que hace
referencia del
“algo” a algún tipo
de doctrina o
conjunto de
principios que
definen o rigen una
determinada
doctrina.
Adoptaremos esas
definiciones en
nuestro análisis por
ser bastante
accesibles a la
comprensión de las
personas en general.
La expresión pureza
doctrinaria, por lo
tanto, significa la
característica de
todo lo que una
persona o grupo de
personas usa o
realiza de acuerdo
con una determinada
doctrina. Como
consecuencia
directa, el
significado de
pureza
doctrinaria
no puede ser
obtenido SIN CONOCER
lo que dice la
doctrina en
cuestión.
2. ¿QUÉ ENSEÑA LA
DOCTRINA ESPÍRITA?
Se PD depende de lo
que dice la Doctrina
Espírita, deducimos
de forma directa que
PD no es más que la
vivencia o la
práctica de las
enseñazas contenidas
en la Doctrina
Espírita.
Pero, entonces, ¿que
enseña la Doctrina
Espírita? ¿Qué
ejemplos, prácticas
y vivencias el
Espiritismo enseña?
Busquemos EN El
ESPIRITISMO, la
respuesta. Según la
cuestión número 625
del Libro de los
Espíritus4:
¿Espiritismo enseña?
Busquemos EN El
ESPIRITISMO, la
respuesta. Según la
cuestión número 625
del Libro de los
Espíritus4:
625. ¿Cuál es el
tipo más perfecto
que Dios ha ofrecido
al hombre, para
servirle de guía y
modelo?
Respuesta
- “Jesús.”
Kardec: Para el
hombre, Jesús
constituye el tipo
de la perfección
moral a que la
Humanidad puede
aspirar en la
Tierra. Dios nos lo
ofrece como el más
perfecto modelo y la
doctrina que enseñó
es
la expresión más
pura de la ley del
Señor, porque,
siendo él el más
puro de cuantos han
aparecido en la
Tierra, el Espíritu
Divino lo animaba. Y
en cuanto a los que,
pretendiendo
instruir al
hombre en la ley de
Dios, lo tienen
extraviado,
enseñándoles falsos
principios, eso
ocurrió por haber
dejado que los
dominaran
sentimientos
demasiado terrenos y
por haber
confundido las leyes
que regulan las
condiciones de la
vida del alma, con
las que rigen la
vida del cuerpo.
Muchos han
presentado como
leyes divinas
simples leyes
humanas instituidas
para servir a las
pasiones y dominar a
los hombres.
Concluimos de aquí,
que el Espiritismo
enseña que nuestras
prácticas y
vivencias deben
estar de acuerdo con
las enseñanzas de
Jesús.
La primera y más
importante enseñanza
de Jesús está
contenida en el
Evangelio de Mateo,
capítulo XXII, entre
los versículos 34 y
40: “Amarás al
Señor tu Dios, de
todo corazón,
de toda tu alma, de
todo tu espíritu. –
Ese es el mayor y
primer mandamiento.
– Y el segundo, que
es semejante al
primero: Amarás a tu
prójimo, como a ti
mismo. – Toda la
Ley
y los profetas se
hallan contenidos en
esos dos
mandamientos.” Vemos
aquí que el
Espiritismo
enseña a actuar de
conformidad con la
Ley de Amor, el
mandamiento más
importante dejado y
ejemplificado por
Jesús.
Sin embargo, de modo
a percibir que amar
no significa
“aceptar” todo lo
que nos llega,
veamos otra
recomendación de
Jesús, (MATEO 5:37):
“Pero sea vuestro
hablar: sí, sí; no,
no”. Para comentar
este pasaje llamamos
al espíritu
Emmanuel, en una
psicografía de
Francisco C. Xavier
(Cap. 80 de la ref.
5): “El ‘sí’
puede ser muy
agradable en
todas las
situaciones, sin
embargo, el ‘no’, en
determinados
sectores de la lucha
humana, es más
constructivo.
Satisfacer a
todos los requisitos
del camino es
perder tiempo y, a
veces,
la
propia vida. Tanto
como el ‘sí’ debe
ser pronunciado sin
adulación engañosa,
el ‘no’
debe ser dicho sin
aspereza. Al
contrario, es
preciso contrariar
para que el auxilio
legítimo no
se pierda;
urge reconocer, sin
embargo, que la
negativa
saludable jamás
perturba.
Lo que dilacera
es el tono
contundente en la
cual es expresada.”
(Negritas nuestras).
A partir de esta
recomendación de
Jesús y del
comentario de
Emmanuel queda claro
para nosotros
que el Espiritismo
no enseña a
concordar siempre
con todo y con todos
y que en nombre
del Amor y de la
Fraternidad
podemos no estar de
acuerdo, sí.
De hecho, Bezerra de
Menezes,
recientemente, dijo6:
“A
vosotros, bajo
inspiración de los
Guías Espirituales
del Movimiento
Espírita en la
Tierra, está
destinada la tarea
infatigable de
porfiar en el bien,
de ejercitar la
compasión y la
caridad,
pero no vivir, en
nombre de la
tolerancia, con el
error ni con el
crimen.”
(Negritas nuestras).
Sin embargo, eso
tiene que ser hecho
en tono de respeto,
de forma saludable y
no en “tono
contundente” de
quien se cree
detentor de toda la
Verdad. Eso
significa que
siempre debe haber
diálogo y respeto
entre aquel que no
está de acuerdo y
aquel que propone
algo diferente.
3. LA NECESIDAD DEL
ESPIRITISMO
Una cuestión
importantísima es
saber cuáles son los
beneficios del
Espiritismo para la
humanidad. ¿Qué tipo
de problemas
el Espiritismo
puede evitar y qué
tipo de contribución
el Espiritismo
puede ofrecer al
progreso de la
humanidad?
Responderemos a esas
cuestiones
utilizando otra
enseñanza de Jesús
(JUAN 8:32): “Conoceréis
la verdad y ella os
liberará”. Es
importante, también,
examinar algunos
tramos del ítem II
de la Introducción
del Evangelio Según
el Espiritismo7,
sobre la “Autoridad
de la Doctrina
Espírita”:
(9º. Párrafo) Una
sola garantía seria
existe para la
enseñanza de los
Espíritus: la
concordancia que
haya entre las
revelaciones que
ellos hagan
espontáneamente,
sirviéndose de gran
número de médiuns
extraños unos a
otros y en varios
lugares.
(Negritas en itálico
originales).
(2ª. frase, 13º.
Párrafo) (Sobre
recibir
comunicaciones de
muchos centros
espíritas serios)
Esa observación es
la que nos ha guiado
hasta hoy y es la
que nos guiará en
nuevos campos que el
Espiritismo tendrá
que explorar.
(14º. Párrafo)
Esa verificación
universal constituye
una garantía para la
unidad futura del
Espiritismo y
anulará todas las
teorías
contradictorias. Ahí
es que, en el
porvenir, se
encontrará el
criterio de la
verdad.
(Negritas nuestras).
(16º. Párrafo) El
principio de la
concordancia es
también una garantía
contra las
alteraciones que
podrían sujetar el
Espiritismo a las
sectas que se
propusieran
apoderarse de él en
provecho propio y
acomodarlo a
voluntad.
(19º. Párrafo) De
ahí la necesidad
de la mayor
prudencia en darles
publicidad; y,
si se juzga
conveniente
publicarlas, importa
no presentarlas sino
como opiniones
individuales, más o
menos probables, sin
embargo, careciendo
siempre de
confirmación. Esa
confirmación es la
que se precisa
aguardar, antes de
presentar un
principio como
verdad absoluta, a
menos que se
quiera ser acusado
de liviandad o de
credulidad
irreflexiva.
(Negritas nuestras)
Primero Jesús dice
que debemos buscar
la Verdad porque
ella nos liberará, y
enseguida vemos que
Kardec demuestra que
el principio de la
concordancia
universal entre los
espíritus es una
garantía
para encaminarnos a
la Verdad. Aquí
reside una de las
cosas más
importantes del
Espiritismo: ¡su
divulgación! Notemos
que la actitud de
prudencia en
divulgar ideas que
no hayan sido
obtenidas
a partir del
criterio de la
concordancia
universal de los
espíritus es
defendida por el
codificador con el
apoyo de los
Espíritus
superiores. Notemos,
también, que Kardec
afirma que debimos
precavernos de ser
“acusados de
liviandad
o de credulidad
irreflexiva”. Nadie
dice que Kardec está
siendo poco
delicado, anti-fraterno
o faltando con la
tolerancia
cuando usa esas
palabras. Es preciso
que quede claro que
la
prudencia no es
falta de fraternidad
o tolerancia, pero
sí respeto a aquel
que busca la casa
espírita para
conocer el
Espiritismo.
 |
Para no olvidar
ningún detalle,
veamos lo que está
contenido en el ítem
9 del Cap. XV del
Evangelio Según
el Espiritismo7:
Fuera de la verdad
no hay salvación
equivaldría al
Fuera de la Iglesia
no hay salvación
y sería igualmente
exclusivo, por
cuanto ninguna secta
existe que no
pretenda tener el
privilegio de la
verdad. (...) (el
Espiritismo) no
dice: Fuera
del Espiritismo no
hay salvación;
y, como no pretende
enseñar aún toda la
verdad, tampoco
dice: Fuera de la
verdad no hay
salvación,
pues que esta máxima
separaría en lugar de unir y
perpetuaría los
|
antagonismos.
(Las
negritas son
nuestras). |
El Espiritismo
no defiende la idea
de que el
Espiritismo posee el
monopolio de la
Verdad. Nuestro
decir debe ser “sí,
sí, no, no”, como
Jesús enseñó, pero
no podemos defender
la
idea de que no
existen otros
caminos para llegar
a la verdad.
El Espiritismo
dice respecto sólo
al Movimiento
Espírita. El
Espiritismo
no puede afirmar
nada sobre las
otras filosofías,
excepto el hecho de
que ellas sean
otras. El
Espiritismo no
condena el
estudio particular
de cualquier otra
doctrina, pero
orienta qué estudios
son más
apropiados a
determinados fines
dentro de la Casa o
Centro Espírita. En
nombre del
Espiritismo no se
puede expulsar o
criticar al hermano
estudioso e
interesado en los
conceptos de otras
doctrinas.
Sin embargo,
el Espiritismo
enseña como
discernir acerca de
la utilización de
ideas y conceptos de
otras doctrinas o
filosofías en las
actividades
espíritas para, así,
no correr el riesgo
de que esas
ideas desvíen a los
participantes de los
principales
objetivos del
Espiritismo. En
apoyo a eso, vamos a
transcribir lo que
los Espíritus
enseñaron en la
cuestión 628 del
El Libro de los
Espíritus4:
628. ¿Por qué la
verdad no fue
siempre puesta al
alcance de toda la
gente?
Respuesta
– “Importa que cada
cosa venga a su
tiempo. La verdad es
como la luz: el
hombre necesita
habituarse a ella,
poco a poco; de lo
contrario, queda
deslumbrado. Jamás
permitió Dios que el
hombre recibiese
comunicaciones
tan completas e
instructivas como
las que hoy son
dadas. Había,
como sabéis, en la
Antigüedad algunos
individuos
poseedores de lo que
ellos mismos
consideraban una
ciencia sagrada y de
la cual hacían un
misterio para los
que, a sus ojos,
eran tenidos por
profanos. Por lo que
conocéis de las
leyes que rigen
estos fenómenos,
debéis comprender
que esos individuos
sólo recibían
algunas verdades
esparcidas, dentro
de un conjunto
equívoco y, en la
mayoría de los
casos, emblemáticas.
Mientras, para el
estudioso, no hay
ningún sistema
antiguo de
filosofía, ninguna
tradición
ninguna religión,
que sea
despreciable, pues
en todo hay gérmenes
de grandes verdades
que, si bien
parezcan
contradictorias
entre sí, dispersas
que se hallan en
medio de accesorios
sin fundamento,
fácilmente
coordinadas se os
presentan, gracias a
la explicación que
el Espiritismo da de
una inmensidad de
cosas que hasta
ahora se os
figuraron sin razón
alguna y cuya
realidad está hoy
irrecusablemente
demostrada. No
despreciéis, por lo
tanto, los objetos
de estudio que esos
materiales ofrecen.
Ricos ellos son de
tales objetos y
pueden contribuir
grandemente para
vuestra
instrucción.”
(Negritas nuestras)
(Este artículo será
concluido en la
próxima edición de
esta revista.)
Alexandre Fontes da
Fonseca
é professor de
Física na
Universidade Federal
Fluminense, em Volta
Redonda (RJ).
|